2.3.11

¡Vamos!

Ayer te quise escribir. Ni quiero pensar en que leas hoy algo que te escribo.
Te quiero decir algo que no sé ni qué es. Pero algo te quiero decir.
Que te quiero, capaz. Que no entiendo por qué no me quisiste. Que si me vieras ahora me querrías, capaz.
Que nunca tendríamos que habernos querido, ni un poquito.

Hoy me desperté, tarde como estos días... pero arranqué.
Las ventanas de mi casa nueva tienen ahora otro color. Se lo puse yo.
Una flor violeta, un pájaro naranja...
Para que entrar a este lugar empiece a tener mis colores... que en algún lado están.

Que de tanto pensar en vos se me pierden.

No hay comentarios:

Publicar un comentario